El libro de Daniel describe los reinos del mundo en una estricta
sucesión en la historia y el reino de
Dios reflejada en la estatua de Nabucodonosor del capitulo 2 y las cuatro
bestias del capitulo 7. Enfatizando en las profecÃas referentes al MesÃas, su
bautismo, muerte y ministerio sacerdotal en conexión con el juicio celestial
que está realizándose en los cielos, antes de su retorno a los suyos triunfante
sobre el pecado y mal.
La sociedad actual necesita conocer estas “buenas noticias del
evangelio”. Necesita personas como
Daniel “decididas a permanecer fiel a Dios ” en todo momento, aun en las
condiciones adversas, mediante de la fe y oración. En Daniel
9:16 dice “Oh
Señor, conforme a todos tus actos de justicia, apártese ahora tu ira y tu furor
de sobre tu ciudad Jerusalén, tu santo monte; porque a causa de nuestros
pecados, y por la maldad de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son el
oprobio de todos en derredor nuestro”.
Daniel ama a su pueblo e intercede por el, pidiendo misericordia,
aludiendo a “la justicia y todos los hechos de salvación que Jehová habÃa hecho con su pueblo” (Salmos 71:15; 1 Samuel.
12:7).
Hoy en dÃa la gente
tiene esa misma necesidad de conocer, creer en Dios y aceptarlo, y creerá cuando
la vida de sus creyentes lo manifiesten, es decir amando a los que nos rodean, respetando,
dedicando tiempo por los necesitados fÃsica y espiritualmente. Esto moverá a tomar la decisión definitiva “buscar primeramente
el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. (Mateo 6:33)
La única razón que Jesús no haya
regresado todavÃa, es porque “el Señor no retarda su promesa, según algunos la
tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que
ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9). ¡No
tardes más, porque este es el
momento propicio de Dios; hoy es el dÃa de salvación! (2
Corintios 6:2).
¿Tiene importancia la profecÃa en la actualidad?
El ser humano por naturaleza quiere tener el control de todo, saber que ocurrirá en el futuro. Para comprender dichos acontecimientos es necesario el estudio del libro de Daniel y Apocalipsis, ambos presentan panoramas proféticos paralelos que culminan con el fin del mundo.
La palabra Apocalipsis se asocia comúnmente con acontecimientos del tiempo del fin, por esta
razón cientos de pelÃculas enfatizan la postura del “catastrofismo, del fin del
mundo para crear tensión. Si añadimos a esto los problemas ecológicos, sociales
y polÃticos que atravesamos actualmente, han llevado a muchas personas en todo
el mundo, a construir “bunkers del apocalipsis o anti desastres naturales” que
van desde unos modestos hasta muy lujosos, con precios desorbitantes que no
esta al alcance de todas las personas. A este fenómeno se le define como
apocalipticismo.
Apocalipsis: es la revelación de Jesucristo, cuyo
propósito es revelar la situación actual de sus lectores, intentando llamar al
arrepentimiento de sus pecados y darle seguridad que Dios esta al control de la
historia, a pesar de las pruebas y tribulaciones, donde finalmente el mal y el pecado es eliminado
definitivamente.
Dios esta al control de la historia, prueba
de esto es que el libro de Daniel escrito 600 años antes que apocalipsis, con una
estructura bien definida:
1.
Los capÃtulos
1 al 6 es de género histórico narrativo
2.
Los
capÃtulos 7 al 12 es de género apocalÃptico
Es considerado literatura, que se
caracteriza por el uso de sÃmbolos, números, figuras y visiones enfocados en el
fin del mundo. Fue escrito en tiempos de opresión con el propósito de animar y fortalecer
la fe del pueblo de Dios, al igual que Apocalipsis, cuando los primeros
cristianos estaban siendo perseguidos.
El mensaje central de los dos libros es, la
única solución para la humanidad se encuentra en Jn 3:16 “Porque de tal manera
amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en
él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Al aceptar a Jesús como Salvador
personal, relacionarse diariamente con él, la persona es transformada en “nueva
criatura” (2 Co. 5:17), preparada para vivir eternamente junto a Dios, “donde
ya no habrá muerte, llanto, ni dolor, porque las primeras cosas ya pasaron” (Ap.
22:2). Toda la creación ha sido renovada.
Jesús
dijo “no os afanéis por el dÃa de
mañana o el futuro, porque el dÃa de mañana traerá su afán” (Mt 6:34). Imitemos a Daniel quien vivÃa en total dependencia de
Dios, “Se arrodillaba tres veces al dÃa, y oraba y daba gracias delante de su
Dios,” Dn. 6:10. Porque este es el momento propicio de Dios; ¡hoy
es el dÃa de salvación (2 Cor. 6:2).
La invitación
personal que te hace es, ¡prepárate hoy para el encuentro con tu Dios!

